Quienes Somos

Buenas Nuevas para ti es un ministerio de Ministerios Hispanos “Vida Nueva” con el propósito de llevar las buenas nuevas de salvación a la mayor cantidad de personas en la mayor cantidad de formas posibles.

Que Creemos

1. Las Escrituras

Nosotros creemos que toda la Biblia (Los 66 libros) es la Palabra Inspirada de Dios y que hombres de Dios fueron inspirados por el Espíritu Santo para escribir las palabras de la Escritura. La Biblia, entonces, es sin error en sus manuscritos originales. Dios de una forma sobrenatural ha preservado la Biblia y esta es nuestra autoridad final de fe y practica, útil para enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia. (2 Tim. 3:16-17; 2 Ped. 1:20-21).

2. Dios (La Trinidad)

Nosotros creemos en un solo y verdadero Dios eterno y existente en tres distintas personas (Padre, Hijo y Espíritu Santo) cada una de las cuales es completa e igualmente Dios, poseen toda la naturaleza y atributos divinos y son dignas de nuestra adoración y servicio. (Deut. 6:4; Mat. 28:19; Jn 1:14, 10:30; 2 Cor. 13:14).

3. Dios El Padre

Nosotros creemos que Dios El Padre es la primera persona de la Trinidad y es Eterno, Incambiable, Omnipotente, Omnisciente, Omnipresente, Amoroso, Sabio, completamente Justo, perfectamente Santo, Creador, Soberano y Sustentador del Universo.  Él es el Padre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo y el Padre de todo creyente verdadero en Jesucristo. (Gen. 1:1; Ef. 4:6; Jn 1:12-13, 5:19-21, 17:1-5; Is. 40:21-28, 43:10-13, 46:8-11; Rom. 8:14-16).

4. Dios El Hijo

Nosotros creemos que Jesucristo es la segunda persona de la Trinidad y que es el hijo unigénito del Padre y que se encarno para revelarle a Dios a la humanidad, cumplir las profecías y ser El Salvador de la humanidad perdida. Al encarnarse, Jesús no perdió su divinidad por lo que Él es completamente Dios y completamente hombre de manera inseparable en una sola persona por siempre. Jesús fue milagrosamente concebido por el Espíritu Santo, Nacido de la Virgen Maria, vivió sin pecado, murió en la cruz como sacrificio suficiente y vicario por todos los pecados de la humanidad, fue sepultado, resucito corporalmente al tercer día, ascendió físicamente al Cielo en su cuerpo glorificado, esta sentado a la diestra del Padre ejerciendo su ministerio de intercesión, regresará en el aire para tomar su iglesia y volverá a la tierra en forma corporal, personal y visible para concluir la historia humana y consumar el eterno plan de Dios por medio del juicio y su Reino Milenial el cual será seguido del estado eterno de las cosas. (Jn 1:1, 14, 18, 3:16; Luc 1:30-35; Fil. 2:5-8; Col. 2:3,9: Mr 10:45; Hch 2:22-24; Jn 1:29; Rom. 3:25-26; Heb. 10:5-14; 1Ped. 2:24, 3:18; Jn 20:20; Fil. 3:20-21; Heb. 9:28; 1 Tes. 4:13-18; 2 Tes.  2:7; Mat. 24:44; Ap. 19:11-21; Ap. 21:22).

5. Dios Espíritu Santo

Nosotros creemos que el Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad y que vino al mundo en el Día de Pentecostés para glorificar a Cristo y para capacitar al hombre para apropiarse de la Salvación que es en Cristo Jesús,  Él es el agente primario de convicción de pecado y de regeneración. Simultáneamente con la Salvación el Espíritu Santo imparte vida nueva, bautiza al creyente en el cuerpo de Cristo (La Iglesia), mora permanentemente en el creyente y le sella para el día de redención. El Espíritu Santo llena (Dirige y controla) a aquellos creyentes que se lo permiten,  capacita a los creyentes para el vivir cristiano y les libera de la esclavitud del pecado.  Nosotros también creemos que el Espíritu Santo da dones espirituales a los creyentes con el propósito de edificar la iglesia de acuerdo a las enseñanzas de las Escrituras, ningún don espiritual en particular se espera en todos los creyentes ni para una vida santa. (1 Cor. 13:8, 14:22; Jn 16:7-15; 1 Cor. 6:19, 12:13; Ef. 1:13-14, 4:30; Gal. 5:16-17, 22-23; Rom. 8:5-13; 1 Ped. 4:10-11; Rom. 12:3-8).

6. El Hombre (La Humanidad)

Nosotros creemos que el hombre fue creado a la imagen y semejanza de Dios por un acto directo de Dios y no como resultado de evolución. El hombre fue creado para glorificar, adorar y servir a Dios y tener compañerismo con Él.  El hombre cayó por el pecado al desobedecer a Dios, lo que trajo como consecuencia la muerte física y espiritual lo cual separo al hombre de Dios. La naturaleza del hombre fue corrompida y el hombre esta totalmente perdido en sus “delitos y pecados”, y totalmente incapacitado para salvarse a si mismo por su propio merito y esfuerzo y así reestablecer su relación con Dios. (Gen. 1:26, 2:6,17; 3:17-24; Is. 59:1-2; Rom. 3:9-19, 23, 5:6-8; Luc. 18:26-27; Ef. 2:1-3).

7. Satanás

Nosotros creemos que Satanás es el instigador del mal y un ser espiritual real y no la simple personificación del mal. El es un ángel caído quien bajo la autorización soberana de Dios se le ha dado el dominio de este mundo. Él fue completamente vencido en la cruz del calvario, pero la ejecución de su juicio ha sido pospuesta hasta la venida de Cristo para establecer su reino y después del reino milenial Satanás será lanzado al lago de fuego. Mientras tanto, él engaña al mundo y busca establecer su falso reino para desacreditar y blasfemar a Dios y para tentar, acusar y atacar  a los creyentes. Satanás puede ser resistido por los creyentes a través de la fe y dependencia en el poder del Espíritu Santo. (Gen. 3: 1-5; Isa. 14:12-17; Ez. 28:11-19; Job 1:12; 1 Jn 5:19; 2 Cor. 11:14; 1 Tim. 3:6; 1 Ped. 5:8-9; Santiago 4:7; Ap. 12:9, 20: 1-3, 7-10).

8. La Salvación

Nosotros creemos que la sangre derramada de Jesucristo en la cruz provee la única base para el perdón de los pecados y la salvación, la salvación es un regalo gratis de la gracia de Dios. La Salvación es efectuada por la regeneración del Espíritu Santo y no puede ser obtenida por obras o meritos personales. La Salvación solo se obtiene al poner la fe en la obra culminada de Cristo en la cruz. “El evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”, aquellos que reciben a Jesucristo por la fe son nacidos de Nuevo, sus pecados son perdonados, son hechos hijos de Dios, una nueva criatura en Cristo y son bautizados y sellados por el Espíritu Santo para el día de redención siendo sostenidos por el poder de Dios. (Ef. 1:7, 13-14; Jn 1:12-13, 3:1-7, 14-16; 2 Cor. 5:17; Rom. 1:16, 10:9-10; Ef. 2:8-10; Rom. 8:14-17, 31-39; Jn 10:27-29, 14:6; Hch. 26:20; 1 Ped. 1:3-5).

9. La Vida Cristiana

Nosotros creemos  que cada cristiano debe vivir para Cristo y no para si mismo por el poder del Espíritu Santo, permitirle a Cristo manifestarse en su vida para Gloria de Dios. Por medio de una creciente obediencia a la Palabra de Dios, cada creyente debe madurar espiritualmente y progresivamente imitar más y más a Jesús. En el poder del Espíritu Santo, cada creyente debe vivir una vida santa, no satisfacer los deseos de la carne, ejercitar sus dones espirituales para la edificación del cuerpo de Cristo (La Iglesia), testificar a Cristo, involucrarse personalmente en hacer discípulos para cumplir la Gran Comisión, hacer buenas obras y dar fruto para la Gloria de Dios. (Gal. 2:20; 1 Ped. 1:15-16, 2:11; 2 Cor. 5:14-15; Rom. 6:11-13; Ef. 2:10, 4:11-12, 22-24; 1Ped. 4:10-11; Hch. 1:8; Mat. 28:18-20; Col. 1:10; Jn 15:8-16).

10. La Iglesia

Nosotros creemos que la iglesia es el cuerpo de Cristo de la cual Cristo es la cabeza y cuyos miembros son aquellos  que han sinceramente aceptado a Cristo por la fe, la iglesia comenzó con la venida del Espíritu santo en el día de Pentecostés cumpliéndose así la promesa de establecer un Nuevo pacto librando así tanto a Judíos como Gentiles  de vivir bajo un sistema de reglas, estableciendo una relación basada en la gracia y acceso personal a Dios. La Iglesia local es la expresión tangible del cuerpo de Cristo en un lugar particular. Ya que todos los creyentes están unidos en Cristo por un mismo Espíritu, estos deben vivir en amor, armonía y unidad, siendo de una misma intención y propósito, proclamando a Cristo al mundo y glorificando a Dios en la tierra. (Hch. 1:8; 1 Cor. 12:12-27; Ef. 1:20-23, 4:12-16; Mat. 28:18-20; Jn 17; Col. 1:24-29; Jn 1:17; Ef. 2:13-15; Mat. 16:18; Gal. 2:16; Heb. 7:18-19; Jer. 31:31-33).

11. Las Ordenanzas

Nosotros creemos que las únicas dos ordenanzas de la iglesia reconocidas por la Biblia son el Bautismo en agua y la Cena del Señor. El Bautismo en agua por inmersión es un testimonio público de obediencia que sigue a la salvación y que simboliza la muerte del creyente al pecado, su sepultura de la vieja vida y su resurrección para vida nueva. La Cena del Señor celebra el compañerismo y comunión con Cristo, simbólicamente conmemora su muerte y anticipa su segunda venida. (Mat. 28:19; Hch. 10:47-48; Luc 22:19-20; 1 Cor. 11:23-28; Rom. 6:3-4).

12. El Destino Eterno del Hombre

Nosotros creemos que al morir el creyente de manera consciente e inmediatamente entra en la presencia del Señor para esperar por la resurrección física y glorificación de su cuerpo en la segunda venida de Cristo. El creyente disfrutará vida eterna con Dios, compartiendo, sirviendo y adorando a Dios por siempre. (2 Cor. 5:6; 1 Cor. 15:12-58; Luc 23:39-43; 1 Tes. 4:13-18; Jn 3:16; Ap. 21:22). También creemos que al morir el no creyente de manera consciente e inmediatamente entra en una separación del Señor para esperar por su resurrección física, juicio y castigo eterno. (Luc 16:19-31; Jn 3:18; Ap. 20:5,11-15; 2 Tes.  1:5-10).

13. Las Cosas Futuras

Nosotros creemos en "esa bendita esperanza”, el rapto de la iglesia, y en la venida personal, visible y pre-milenial de nuestro Señor Jesucristo a la tierra para establecer su reino. Creemos en la resurrección de los creyentes y no creyentes. Los creyentes comparecerán ante el tribunal de Cristo para recibir premios y estar con Él por la eternidad y los incrédulos serán juzgados en el Gran Trono Blanco y serán lanzados al lago de fuego para sufrir un consciente y eterno castigo. (Tito 2:11-13; Jn 14:1-3; 1 Tes. 4:13-18; 1 Cor. 15:51-58; Sal 24; Is. 9:6, 24:22-23; Zac 14:4; Hch. 1:10-11; Judas 14,15; Ap. 20; Mat. 25:31; 2 Ped. 3:1-13; Jn 5:29; 1 Tes. 4:13-18; Ef. 2:8-9; 1 Cor. 3:11-15; Luc 16:19-31, 24:36-44; 1 Jn 3:1-3; Ap. 20:11-15; 1 Cor. 15).

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